
La seguridad es lo primero: Instaladores de telecomunicaciones en el estado de alarma
Durante la larga temporada de confinamiento sanitario, provocada por la pandemia de la COVID-19, una parte muy importante de la actividad económica y social del país ha quedado paralizada. Son numerosos los sectores que se han visto afectados por estas medidas necesarias para frenar el avance del coronavirus. A pesar de figurar entre las actividades relacionadas con las declaradas esenciales, el sector de los instaladores de telecomunicaciones ha sufrido también las consecuencias de esta crisis. Sin embargo, ni las averías ni las necesidades de instalación en un servicio calve como este se quedan sin atender. En este artículo de Telecomunicaciones Noumaster veremos cómo el sector de los instaladores de telecomunicaciones ha adaptado medidas de seguridad para poder seguir dando servicio durante estos días de estado de alarma.
Los servicios de instalación y mantenimiento durante el estado de alarma
Incluso en las fases más restrictivas del confinamiento sanitario, los servicios de reparaciones e instalación de emergencia en sectores esenciales han podido seguir funcionando, con las debidas medidas de protección. Desde el pasado 12 de abril, las obras y reformas que no tuvieran carácter urgente quedaron suspendidas durante el estado de alarma. Sin embargo, se contemplaron como excepciones aquellas labores que se entendían como posibles trabajos de reparación e instalación urgente en sistemas esenciales.
Entre estas actividades esenciales se situaba el acceso a la red de internet y las telecomunicaciones, sobre todo teniendo en cuenta que una de las necesidades primordiales del estado de alarma era la adopción de formas de teletrabajo, siempre que resultase posible. De esta manera, se ha dispuesto la posibilidad de que los técnicos e instaladores de los sistemas de telecomunicaciones puedan continuar prestando los servicios de emergencia necesarios, siempre con estrictas medidas de prevención y de seguridad sanitaria.
Aunque durante las distintas fases de la desescalada, es cada vez menor el número de restricciones dispuestas en los reglamentos de la actividades sociales y comerciales; una buena parte de los protocolos de seguridad y de actuación previstos debe mantenerse. En el caso de los servicios de instalación y mantenimiento de telecomunicaciones las medidas de prevención para evitar cualquier riesgo sanitario durante sus actuaciones siguen vigentes, aunque las fases del confinamiento avancen, y se deberán mantener durante todo el estado de alarma.
Medidas de seguridad y prevención establecidas para los instaladores de telecomunicaciones
Al resultar inevitable acudir a los domicilios de los clientes que solicitan asistencia o instalación, para resolver los problemas detectados o las necesidades urgentes de nuevos servicios, se establecieron una serie de protocolos y recomendaciones a cumplir que garanticen al máximo la seguridad sanitaria. Son medidas preventivas que se establecen para proteger, tanto a los técnicos que realizan las instalaciones, como a los clientes que los reciben en sus domicilios o lugares de trabajo, reduciendo al máximo los riesgos para la salud mientras se resuelven los problemas de instalación detectados.
Controlar previamente la temperatura de los técnicos
Como primera medida en estos protocolos de seguridad se pide a los técnicos instaladores que controlen su temperatura corporal antes de iniciar la jornada laboral. Si su temperatura resultase superior a 37,5ºC, no podría realizar actividad laboral y debería ponerse en contacto con el centro de salud correspondiente. Si el técnico tuviera síntomas compatibles con la Covid-19, deberá evitar cualquier desplazamiento y, lógicamente, actividad laboral, y seguir las instrucciones que le darán en su centro sanitario. De cualquier modo, aunque no haya síntoma ninguno, deberá salir tanto de su casa como de la empresa, con la pertinente mascarilla obligatoria.
Durante los desplazamientos
Para desplazarse a los lugares en los que se prestará el servicio, se determina que el vehículo debe usarse de forma individual. Si resultase necesario compartir el vehículo, no debería haber más de una persona ocupando cada fila de asientos. Además, en este caso, los ocupantes deberían colocarse en diagonal, de modo que se mantenga la mayor distancia posible entre ellos.
Después de cada utilización del vehículo, éste deberá ser desinfectado usando gel hidroalcohólico u otros desinfectantes similares.
Llegada a la casa del cliente
Se iniciará el proceso mostrando la pertinente acreditación de la empresa instaladora. Tras esta identificación, se informará al cliente que, como medida de seguridad, es recomendable que permanezcan en otra zona de la casa mientras se realizan las labores requeridas. Solo cuando esto no sea posible, habrá que mantener una distancia de al menos 2 metros entre el personal instalador y los de la casa. El técnico instalador estará protegido con los sistemas homologados necesarios en función de la evaluación de riesgos que se haya realizado.
Durante el trabajo en la casa
En esta parte principal de la tarea se recomienda limpiar previamente con desinfectantes las superficies del equipo que se tiene previsto utilizar. Se seguirán usando los equipos de protección individual (EPIs) y se recomienda extremar las precauciones con el uso de guantes, geles hidroalcohólicos y el lavado frecuente de manos.
Al finalizar la tarea
Es muy importante no dejar restos de material usado en el trabajo, ni parte alguna de los EPIs en la casa. Todos los equipos de protección deberán ser retirados de modo seguro más adelante, para que puedan ser cuidadosamente desechados si se trata de EPIs de un solo uso. Las herramientas y materiales que han sido utilizados deberán ser desinfectados; y la ropa de trabajo lavada a una temperatura superior a 60º, teniendo cuidado de no mezclarla con otras prendas